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Fauna
Amenazada de Isla Mauricio
©
Antonio
Sabater/Enfoque 10
La
Isla Mauricio es internacionalmente conocida como un paradisíaco
lugar de vacaciones, destino turístico para unos pocos privilegiados.
Sin embargo, detrás de las playas de ensueño y el agua cristalina,
Mauricio es sobre todo una zona de enorme importancia para la
conservación de la biodiversidad.
Los
conquistadores europeos que se instalaron en la isla en el siglo
XVIII, iniciaron el proceso de degradación del medio que ha llevado
a la desaparición de numerosas plantas y animales nativos. En
la actualidad, no más del 3 % del territorio sigue cubierto de
bosques, de los cuales sólo el 1% está en buen estado.
En
los primeros años 70, gracias al interés de organizaciones internacionales
y, más recientemente, a la implicación del gobierno de la Isla
Mauricio, empezaron una serie de proyectos dirigidos a la recuperación
y manejo del ecosistema de las islas.
El
cernícalo de Mauricio,
del cuál quedaban 4 individuos en 1970, cuenta en la actualidad
con más de 350 ejemplares en libertad. Al borde de la extinción
se encontraba también la paloma rosada,
diezmada por la pérdida de hábitat y la depredación por parte
de especies introducidas, como las ratas y los gatos. Afortunadamente,
los investigadores consideran que esta tímida especie ya no está
en peligro crítico. Para asegurar el futuro de la cotorra
de Mauricio se está llevando a cabo
un programa de cría en cautividad en el Gerald
Durrell Endemic Wildlife Sanctuary,
y el murciélago frugívoro de Rodrigues
va recuperándose gradualmente.
En
virtud de estos esfuerzos, ya no se considera a Isla Mauricio
sólo como a la tierra del desaparecido dodo, sino como a un laboratorio
viviente al frente de la conservación de la biodiversidad.
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